sábado, 19 de abril de 2008

Returning to the Fold


Me grita tu silencio, cuando estando a solas
guardan mis rincones los ecos de un susurro
que, velozmente, vuela.
O te nombro, con anhelo de que sean en mi
tus palabras derramadas.

Tu perfume, eterno y erosivo,
me envuelve en transparencias,
y me sigue meciendo en los sagaces ópalos
de tus cadentes parpadeos.
Recuerda que es tu tibieza la que falta.
Y que no sobrevivo.

Me grita tu silencio, y tu rumor repite
caricias imposibles, impacientes, telúricas,
agazapadas todas en nuestra sangre, que hierve
y desata huracanes.

Quiero escuchar tu voz, la quiero ahora,
reverberando en mi como metal tañido.
Quiero guardar tu eco, quiero tu voz conmigo.
Tu silencio me grita y golpea mi carne, despiadado,
como el minuto que transcurre sin ella.

Recrea tu deleite. Conmuéveme y espera
no más que el delator quejido que traiciona.
Regálame gemidos salidos de tu boca,
desde esa aspereza que me consume y exaspera.
Aire respiro, y aire necesito.
En el aire, me limito.
Aire rendido.

Quiero tu voz conmigo.
Me faltan tus palabras, los ecos de tu risa,
e incluso los bostezos.
Me grita tu silencio
y te hieren, impías, las ganas de
tenerme.

viernes, 18 de abril de 2008

A Source of Inner Truth


Vago por tus fueros,
perdido entre visiones de etéreos tragaluces,
azules círculos concéntricos,
congeladas gotas de lluvia que salpican.

Transito entre cielos encapotados,
campos de trigo amarillo,
ligeras telas de ensueño,
y veladas insinuaciones de un erotismo voraz
y melancólico.

Divago entre estrelladas corolas de universos,
o arrostrado por los ojos de alguna niña perdida,
que me roba el aliento,
y deja colgada mi esperanza de una percha.

Transito también entre trozos de mar
y alborotada espuma,
en cuya esquina se esconde mi navío,
anclado en esa misma playa,
a merced de tus vientos y tus olas.
Amado mar, cadencioso e ignoto.

Sólo Estambul me haría cambiar el rumbo
y asegurar mis jarcias,
enfrentar tempestades
y anclarme, victorioso, en el Cuerno de Oro.
Iré donde me dicte
el sabio y eterno Oráculo de Delfos.

miércoles, 16 de abril de 2008

Confinamiento voluntario


Mi celda
tan sólo
tiene
un barrote.
Aférrate
a él.

martes, 15 de abril de 2008

Is Light-Speed in Your Future?


Tú, perseguida en los ojos que cruzaron
conmigo una sola mirada.
Tú, que no llegaste a mi, pero fuiste palpada
en tantas otras manos,
y buscada en abrazos que no fueron conmigo.
Tú, cuyo largo paseo por la orilla del mar,
te convirtió en errante,
en colgadora de estrellas
que brillan, sin mas dueño,
que la noche callada.

Tú, tendrás que decirme,
si de tan anhelado, querido y no llegado,
ahora me retornas con premura acuciante
las cartas no leídas, los lazos de regalos
que nunca se entregaron,
los anillos que nunca rodearon tus dedos,
los únicos encuentros, a besos, en esquinas,
irrepetibles siempre,
en los que esperaba
que, un dia, llegarías.

Tendrás que devolverme
las preguntas que sólo se responden bailando,
o pisando la hierba, o esperando un cometa.
La alhaja de tu sombra adorna mi ventana
y sigue prometiendo
tardes plácidas, frescas,
con olores a higuera.

Tendrás que revelarme dónde estuve yo entonces,
y dónde estabas tú,
qué fue de aquellos besos, de la ilusión
prendida de tus límpidos ojos,
y de aquellos poemas todavía no escritos
para ti.

Atrápame, si aún puedes.

Nothing Can Stop Me Now


Con sólo la visión de ese pelo tuyo,
imagino mis dedos
sin otro menester que entresacar mechones,
sin más objeto que la caricia pura
instalada en mi palma y en tu misma raiz,
de suavidad plantada.

Con sólo tu querer,
me adentro en ese bosque
y agito cada mata.
Me invita tu color
a hundir mis dedos de aire.

Te persigo y te acoso,
torturada por el temple
que hay en tu mirada.
Quiero hundirte mis dedos
mas allá del lugar
donde llegan mis besos.

Quiero hundirte en mis besos,
e inconvenientemente,
sumergirte, privarte,
sin posibilidad alguna de remisión,
sin tregua.

Que llegues a pensar
que no alzaré la pena,
y que no te covengo,
que oprimo tus maneras
y constriño y compelo.

Con sólo tu querer.

viernes, 4 de abril de 2008

Catch Me If You Can


Aunque me fustigas,
deseo que sigas mirándome.
Tu impronta me huella,
y tu aroma esencial
sana mis heridas.

Cual paradoja,
siento que no puedes dejar de mirarme.
Contémplame, me presto.
Congélame en tu pupila
ciega de celo y de fortuna.

Después de recorrido el laberinto incierto
que te has encomendado,
tendrás que devanarme como una madeja.
Armada de pericia,
de tus manos espero tan ínclita tarea.

Te espero recubierto por una caja de piedra
donde escondo metales preciosos,
calientes, palpitantes,
extraídos de la tierra.
Allí atesoro púrpuras reales
y conos perfumados
llegados del reino de todos los aromas.

No equivoques un paso.
Tan solo hay un camino
entre mil encrucijadas
que dejan atrás los enigmas resueltos
de todas las esfinges.

No te dejes vencer.
El camino aciago promete
tras el último recodo
los verdores magníficos
de jardines colgantes
que los ojos no conocieron.

jueves, 3 de abril de 2008

En la tierra de Dante


Corona mis mejillas de amapolas
y a solas, ponme en jaque.
Puedes confesarme si aún queda
algún lugar donde nunca te besaron.

Sí. Soy capaz de albergar en mis manos
cualquier secreto que me revelaras,
o alumbrar cualquier llama
que pusieras a cuidado.

Deseo que inflames mi cuello con tu aliento.
Hazme sentir que estás, que no te irás.
Amóldate a cada una de mis vértebras
y sitia mi cintura, bajo el azote rendido
de tus dedos.

Y confiesa.
Contágiame tu inocencia.
Dime si existe algún milímetro de piel
que la caricia anhelada no haya gozado.
Y déjame estampar, con los ojos cerrados,
mi beso, distinto y único.

Suelda tu pecho al mío.
Cruza tus brazos sobre mis escápulas.
Atrápame.
Enreda tus tobillos en los míos,
y susúrrame
que nunca te besaron como te he besado.
Hazme sentir que estás, que no te irás.