domingo, 8 de marzo de 2009

Stigmata


Acepto el Misterio.
Cierro los ojos
para siempre...

miércoles, 18 de febrero de 2009

Sidéreo


Dadme las naves y adaptadme las velas al viento celeste; habrá gente que no tendrá miedo ni siquiera de cara a aquella inmensidad. Y para estos descendientes que ya dentro de muy poco se aventurarán por estos caminos preparemos, yo una astronomía lunar y tú una joviana.

lunes, 16 de febrero de 2009

Into The Light


No te diré cuando es mi cumpleaños,
porque esa fecha
ha pasado por debajo de mi puerta.

No te lo diré,
para que me felicites a diario.
Yo ya celebro a cada instante
que estoy vivo, que estoy aquí
y que merezco desbordar en amor.

No te diré cuando es mi cumpleaños,
o si está cerca o lejos.
Y aunque indagues,
no te lo diré.

Sólo si llego a cumplir noventa y siete,
como la amable Irena,
y, aún entre arrugas,
me siguiera bailando una sonrisa,
entonces... sabrás si hice suficiente.

Sabrás que no es mi cumpleaños,
cuando me sigan persiguiendo
los ojos de los niños birmanos.
Y que no hago, o no puedo
hacer lo que quisiera...

Nana


Hoy, una estrella
me trajo tu nombre.

miércoles, 7 de enero de 2009

Illuminatus


Hic Occultus Occulto Occisus Est.

sábado, 9 de agosto de 2008

Disonancia cognitiva


Sólo los muertos
ven el final
de las guerras.

miércoles, 16 de julio de 2008

Reliquias


Yo, he llegado, moderando mi avidez, altivo e indubitable. A bocajarro, he agitado tus suplicios. No puedes luchar contra un gigante que desarbola lo que a su paso encuentra. No puedes vestirte como cada mañana, ni lucir tu sonrisa. No puedes sonreir igual.

Tú, has revuelto el desván y has rebuscado, entre polvorientas cajas de madera, no se qué cromos, ni qué olvidada música, ni qué descolorida foto o qué trozo de ágata. Te has reencontrado con antiquísimas cartas, con postales ajadas y manchados cuadernos de dibujo, y con las pardas cubiertas de aquel libro en el que guardabas entre su páginas, flores planas y secas. Y no sabes a qué ese estrépito y esa búsqueda, que desconcierta tu presente y vulnera tu orgullo y tu experiencia. Encandilada por un abstracto sortilegio impronunciado, vas recogiendo los pétalos de rosa que, contritos, abandoné en la playa.

Yo, aspiro a ser espina y a dolerte.